Propiedades diuréticas de la cola de caballo

Utilizada como planta medicinal desde hace siglos, la cola de caballo ofrece muchos beneficios para la salud de quienes la consumen. Su nombre proviene de la forma de su tallo muy parecida a las crines de los caballos y se cultiva sobre todo en el Hemisferio Norte pero puede conseguirse en casi cualquier negocio naturista o herboristería. Posee muchas propiedades, pero sin dudas la más conocida es su capacidad diurética, muy útil no sólo para bajar de peso sino como depuradora de las vías urinarias.

Propiedades de la planta

La cola de caballo es una planta utilizada como complemento alimeticio que crece en forma de tallos de dos formas: a uno se lo denomina fértil -y como su nombre lo indica, es el que permite la reproducción- y otro estéril, el cual es el que se utiliza en la medicina alternativa. La cantidad de minerales que posee es extensa y se destacan dos de ellos como los más representativos: el silicio y el potasio. El primero es el responsable del uso de esta planta como fortalecedor de articulaciones y estructuras óseas, sobre todo cuando se la combina con otros productos, mientras que el potasio tiene un papel preponderante en su utilización como diurético.

cola de caballo seca para infusión

Uso de la cola de caballo como diurético

La presencia de potasio en la cola de caballo resulta fundamental para la eliminación de líquidos que produce en quienes la incorporan a su dieta. Este mineral cumple funciones clave en el organismo y una de ellas se relaciona con el equilibrio de electrolitos y agua, aumentando la concentración de los primeros y provocando que se elimine la segunda. Esta propiedad ha sido aprovechada para incorporar la cola de caballo a dietas para bajar de peso, aunque realmente lo que se desecha en el exceso de líquidos retenidos en el cuerpo y no grasas. Sin embargo, sí colabora con la depuración de las vías urinarias y la eliminación de potenciales patógenos que pueden provocar infecciones y otras molestias.

Así como funciona muy bien como un diurético leve, su uso en exceso o en personas susceptibles puede acarrear consecuencias graves y síntomas como fiebre, debilidad generalizada y problemas con el ritmo cardíaco, por lo que se encuentra contraindicada para aquellos que sufren hipertensión o problemas del corazón. Tampoco es recomendable, por su irritabilidad, en el caso de enfermedades estomacales como la gastritis o ante la presencia de úlceras.

¿Cómo ingerirla?

La cola de caballo se vende bajo diferentes presentaciones: en forma de polvo, gotas, cápsulas y las hojas disecadas. Con estas últimas pueden prepararse infusiones para tomar varias veces al día -tres como máximo- de la siguiente manera: se colocan las hojas junto con agua hirviendo por cinco minutos y luego se deja reposar por unos 15. Puede beberse por la mañana y luego otra vez por la tarde, dependiendo de la cantidad ingerida. Dados los inconvenientes que pueden presentarse si se la consume por mucho tiempo, siempre leer atentamente las indicaciones del producto o consultar con un experto.

infusión de cola de caballo